El profundo interés filosófico del premio príncipe de Asturias 2008, Tzvetan Todorov
El
pasado 18 de junio, el jurado del
Premio Príncipe de Asturias, otorgaba por unanimidad
a Tzvetan Todorov
el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.
Entre otros componían este jurado los filosofos Adela
Cortina y Angel Gabilondo. El mérito de Todorov,
particularmente en lo que toca a las historias de las
ideas, la teoría de las formas simbólicas, y los
estudios sobre la diversidad cultural, es indudable.
En 1991 su libro
"Memoria del mal, tentación del bien"
mereció el premio Rousseau. Sobre esta obra versa el
vídeo que figura en esta entrada del blog, y que
reproduce una entrevista concedida por Todorov a la
radiotelevisión de los países bajos.
En el terreno de la antropología, Todorov ha escrito
memorables páginas sobre la cuestión del otro, muy en
la línea de los estudios levinasianos sobre la
alteridad. Cuando leyó a Bernal Díaz encontró al
extranjero por completo, ni siquiera sospechado. Este
encuentro con la novedad del otro explorado en "La
conquista de América", o en la edición de los
"Relatos aztecas de la conquista" le permitió
explorar "La vida en común", donde se enfrenta con
Rousseau y Hegel.
Puede leer la
reseña de Enrique Ocaña para El Cultural
o la de
Lluis Foix
a "Memoria del mal, tentación del bien". En el campo
de la crítica cultural y la filosofía política puede
leer la crítica de
Bernabe
Sarabia a "El nuevo desorden mundial"
también para El Cultural. Las contribuciones de
Todorov a la historia de la cultura se centran en el
surgimiento de la individualidad moderna. Puede leer
la
reseña de Elena Vozmediano para El Cultural a "Elogio
del individuo. Ensayo sobre la pintura flamenca del
Renacimiento".