Moya, E., Prior,
A., (coordinadores),
La filosofía y los retos de la complejidad, III
Congreso Internacional de la Sociedad Académica de
Filosofía (SAF), Murcia, 8-10
de Febrero del 2007, ISBN: 9788483716540
Alejandro Rojas
Jiménez
Se celebró en
Murcia durante los días 8, 9 y 10 de febrero del 2007 el
tercer congreso Internacional de la Sociedad Académica de
Filosofía. Nuevamente esta sociedad consiguió reunir a gran
número de miembros del área de filosofía creando un lugar
de encuentro para dar a conocer los intereses actuales del
área, dando a conocer a través de las comunicaciones las
preocupaciones filosóficas de los distintos departamentos
de las diferentes universidades españolas. Así mismo, la
habitual disposición de la SAF a reunir en un mismo espacio
tanto a especialistas reconocidos como a jóvenes
investigadores, sirvió para que los más jóvenes pudiéramos
exponer ante aquellos algunas ideas con vistas a que su
criterio pudiera ayudarnos a depurarlas con vistas a
elaborar un futuro artículo o a incluirla en otro tipo de
trabajo de investigación.
Por otro lado, se dejó notar durante la celebración del
congreso que los intereses actuales del área no sólo se
centran en lo estrictamente filosófico, sino que también
pasa por la preocupación de la situación de la filosofía en
el sistema educativo. Ante la posibilidad de que se
pretenda reducir la filosofía en el bachillerato a mera
educación para la ciudadanía (lo que corre el riesgo de
hacer de la filosofía algo análogo a lo que podría ser
reducir la poesía a enseñar a los adolescentes a hablar
“bonito”), junto con la cercana eliminación de
las áreas, lo que conlleva el temor de que orienten la
enseñanza universitaria hacia esa salida profesional que es
la docencia de educación para la ciudadanía, perdiéndose lo
más propio del área de filosofía (a saber: el conocimiento
de la tradición filosófica), impulsó a la sociedad,
coordinada magistralmente por Eugenio Moya y Ángel Prior,
ha reunir en una mesa redonda, para hablar de este asunto,
a un representante de Quintanilla, al rector de la
Universidad de Murcia, a Navarro Cordón (que levantó entre
aplausos a más de una ocasión a los allí presentes, como
hicieran también otros como Félix Duque o Ramón Rodríguez
en sus conferencias), y al propio Eugenio Moya como
representante de la sociedad. Hay que añadir y agradecer
los esfuerzos continuos de Eugenio Moya por mantenernos
informados puntualmente mediante correo-e de todo este
asunto. Una felicitación a la que debe agregarse otra más
por la gran organización que, junto con Ángel Prior, nos
hizo disfrutar del congreso.
Con respecto a este tema sólo diré una cosa más. Mi maestro
suele decirme que sólo una cosa distingue a unos filósofos
de otros, a saber: el conocimiento de la tradición
filosófica. Esto está por encima de la distinción entre
áreas, pero pertenece al área de filosofía velar por el
estudio y conocimiento de este lugar común. Quizás a
nuestra área le pertenezca la tarea de proponerse como tema
de estudio la tradición en sí misma considerada (al estilo
de Heidegger o Gadamer), pero no me refiero ahora a esto,
sino al conocimiento de la misma como aquello que distingue
al filósofo de aquellos que, sencillamente, hablan sobre
temas filosóficos, en la medida en que, como decía, bien
pudiera ser que lo que distingue al filósofo de cualquier
otro es que habla desde el conocimiento de lo que podríamos
llamar la historia del pensar occidental. Siendo así que
nuestra preocupación por el problema de la situación de la
enseñanza tanto en el bachillerato como en las
universidades debe preocuparnos especialmente, pues debemos
velar por el mantenimiento del conocimiento de la tradición
como base filosófica.
Volviendo a lo que nos ocupa, lo más destacado de este
tercer encuentro fue la gran participación. 17
comunicaciones sobre antropología filosófica, 16 sobre
metafísica, 25 sobre teoría del conocimiento, 13 sobre
historia de la filosofía antigua y medieval, 18 sobre
historia de la filosofía moderna, 29 sobre filosofía
contemporánea y corrientes actuales y 15 sobre filosofía
iberoamericana. 133 comunicaciones con intervenciones de
filósofos consolidados como Rafael Alvira, Juan A. García
González, Julia Urabayen, Eugenio Moya, entre otros, que
superaron las más de 90 comunicaciones del congreso de
Santiago con el que también disfrutamos.
Pudimos además escuchar grandes conferencias, que, aunque
no han sido incluidas en las actas, esperamos poder
tenerlas pronto sobre papel escrito. Las conferencias
programadas eran las del profesor Remo Bedei, Javier San
Martín, Francisco Jarauta, Pedro Ribas, Felipe Martínez
Marzoa, Félix Duque, Ramón Rodríguez, Julián Pacho y Carlos
Perada. Si bien, creo recordar que alguna de éstas no se
hicieron efectivas, pero espero que podamos tener acceso a
ellas, de cualquier forma, cuando se publiquen.
Me parece una buena idea la de publicar por escrito las
conferencias, aunque supongo que eso no tenía porque haber
valido para excluirlas de las actas del congreso. Por otro
lado, las actas del congreso, publicadas en edición
digital, tienen el índice sólo por nombres, y creo que
hubiera sido mucho más interesante añadir además el título
de la comunicación.
Otro punto sin duda interesante fue la notificación por
parte de nuestro director, Vicente San Félix, de que pronto
se crearía una revista de la sociedad. Espero que todo
marche bien en este sentido y que la sociedad vaya, de este
modo, creando nuevos lugares de encuentro abriéndose
también a las demás áreas.
Alejandro Rojas
Jiménez
Universidad de
Málaga
rojas_a@uma.es