Shapiro, Ian ;
Containment. Rebuilding a Strategy Against Global
Terror,
Princeton University, Princeton (NJ), 2007, 192
pp.
Carlos
Ortiz de Landázuri
Ian Shapiro en 3007, en Contención. Reconstruir una
estrategia contra el terror global, ha analizado las graves
secuelas provocadas por los ataques terroristas del 11-S en
las instituciones democráticas, incluidos los medios de
comunicación y la propia economía. En efecto, la
declaración de una guerra contra el terrorismo
internacional por parte de la Administración Bush habría
traído consigo la posterior intervención militar en
Afganistan, la unilateral guerra preventiva en Irak y el
consiguiente empantanamiento en una guerra civil
con intervención de
fuerzas internacionales sin fecha de caducidad. Sin embargo
ahora también se comprueba como aquella primera reacción
tuvo otras consecuencias indirectas para el normal
desenvolvimiento de las instituciones democráticas
estadounidenses, a saber: a) una situación de
guerra
larvada que paralizó virtualmente el
control democrático sobre el ejecutivo habitualmente
ejercido por la oposición; b) la declaración encubierta
de “estado de
excepción” respecto a la protección de
determinados derechos civiles en casos de terrorismo, como
al menos ocurrió en Abu Graib, Guantánamo o la posibilidad
de confiscar el contenido de determinados e-mails sin
necesidad de mandato judicial; c) la entrada en una
economía de
guerra fomentando un recurso
desproporcionado al uso de la fuerza militar
y a un gasto
militar desproporcionado, a costa no atender otras partidas
habituales en condiciones de normalidad. La Administración
Bush habría hecho oídos sordos a las múltiples señales que
le envió la prensa
económica, al modo como ya antes también
ocurrió en Vietnam.
En una situación tan problemática ahora se recomienda
al periodismo
económico ejercer una función de
prudente
contención capaz de llevar a cabo una
recuperación económica del Medio Oriente similar a la
pilotada por Estados Unidos respecto Europa al final de la
segunda guerra mundial, con un triple objetivo, a saber: a)
Saneamiento del déficit público
y fortalecimiento
de las instituciones democráticas en el orden interno,
especialmente en el ámbito de aquellos derechos civiles y
de libertad de prensa que habrían salido más perjudicados;
b) Refundación del orden
internacional y sus instituciones sobre
unas bases
económicas más sólidas, sin necesidad de
que Estados Unidos ejerza un papel hegemónico único; c)
Plan especial de recuperación
económica para Irak y de todo el Oriente
Medio, una vez que se hayan logrado terminar con la
intervención militar americana y del resto de las potencias
extranjeras.
Para justificar estas conclusiones se defienden siete
tesis:
Para concluir una reflexión crítica. Ian Shapiro propone un
final feliz para el conflicto de Irak mediante el ejercicio
de una prudente
contención que, como también ocurrió al
final de la segunda guerra mundial con Europa,
preferentemente ahora se confía a la prensa
económica. De todos modos, dada la
sensación de impunidad total con que se produjeron los
atentados del 11-S, hoy día se ven con escepticismo estas
formas de añoranza respecto de un pasado mejor, sino se
deja de contestar un problema previo, a saber: ¿De qué modo
habría que rediseñar los límites
extraterritoriales de tipo económico,
informativo y
meramente bélico, a fin de que no se vuelvan a repetir
aquellos tristemente célebres atentados terroristas?
Carlos Ortiz de Landázuri
Universidad
de Navarra
cortiz@unav.es