ALCALÁ CAMPOS,
Raúl; Hermenéutica. Teoría e interpretación, Plaza y
Valdes, Mexico 2002, 143 pp.
Luís Enrique de
Santiago Guervós
Es de sobra
conocida la creciente línea de investigación en torno a la
hermenéutica que se gesta entre los filósofos de la
Universidad Nacional Autónoma de México. Cada día se
publican nuevos títulos, que de una u otra manera nos
ofrecen puntos de vista distintos sobre la hermenéutica en
general y, en concreto, sobre un aspecto de la
hermenéutica, la hermenéutica analógica, cuya paternidad se
debe a los estudios que ha llevado a cabo Mauricio Beuchot.
Pero la obra que nos ofrece Raúl Alcalá trata de
complementar aquellos aspectos teóricos, que nos marcan las
pautas de lo que es la hermenéutica, con su aplicación a
casos más concretos, como, por ejemplo, las
interpretaciones de la cultura y de la tradición. El autor
agrupa una serie de trabajos que reflejan sus distintos
puntos de vista sobre la hermenéutica. Entre los temas
tratados podemos señalar: el del círculo hermenéutico y su
relación entre lo universal con lo particular. El autor se
pregunta si es necesaria una preconcepción del todo para
poder acceder al significado de las partes en toda
comprensión. Y partiendo de la pregunta va desarrollando
los implícitos necesarios de la hermenéutica y su
resolución en última instancia en el lenguaje. Otro de los
temas versa sobre la relación verdad-realidad en la que
toma como punto de referencia la crítica que hace Villorio
a la definición tradicional de saber y la réplica de Olivé.
También Raúl Alcalá aborda el siempre polémico tema sobre
si la hermenéutica puede desempeñar un papel importante
para la comprensión de las ciencias sociales. En otro de
los temas tratados, hermenéutica: el camino de la
interpretación, el autor llega a una interesante conclusión
epistemológica. Según él, habría que jerarquizar las
ciencias por le grado de libertad que permiten en la
creación de interpretaciones. En este sentido, las ciencias
formales serían menos libres que las naturales, y éstas, a
su vez, menos que las sociales. (p. 63) Otra de las facetas
hermenéuticas de este trabajo es la relación entre
hermenéutica y pluralismo o multiculturalismo, un tema de
gran actualidad en el campo de la hermenéutica. No son dos
factores contrapuntos, sino que más bien se complementan y
confluyen en sus propios intereses. Uno y otro niegan el
universalismo y asumen la idea de diálogo, rescatando
también la noción de phrónesis soslayada por la
epistemología moderna.
Raúl Alcalá nos vuelve a dar en este libro una visión de la
polémica modernidad-postmodernidad en el campo de la
epistemología. Y en este sentido el autor acude a Rorty
para dilucidar las diferencias entre la epistemología y la
hermenéutica. Para explicar el sentido de la postmodernidad
dialoga con Lyotard en relación a cómo los discursos
filosóficos pretenden legitimar otros discursos, o cómo el
de la ciencia es un metarrelato. De este modo, la
postmodernidad abandona su condición moderna para adquirir
una condición posmoderna. Con clarividencia concluye el
autor que la postmodernidad está actualmente en el punto
crítico de la destrucción sin tener todavía claro para qué
trata de superar la modernidad, pues no hay todavía
abiertos caminos nuevos, y tampoco hay alternativas. Como
diría Derrida, lo importante son las estrategias. Los
programas nos tienen sin cuidado. Otros temas tratados son,
El papel de la retórica en la transición al postmodernismo,
Tipos de racionalidad y sus argumentos, Y una serie de
trabajos que giran en torno a la tradición: Esquemas de
racionalidad y tradición; Problemas de la tradición;
Tradición, un ensayo de interpretación. Estamos, pues, ante
un libro que nos ofrece otro punto de vista de la
hermenéutica, donde se conjugan aspectos antropológicos,
epistemológicos, culturales etc. Algo que sigue dándonos a
entender que en la filosofía actual seguimos todavía
desarrollando el paradigma que Rorty bautizara en su
momento con el calificativo de “hermenéutico”.
Luís Enrique de
Santiago Guervós
