Salvador Peña y Miguel Hernando de Larramendi coordinan un volumen sobre la historia y las perspectivas del Islam
Decía que los editores han formado un tandem perfecto. Han servido de catalizadores a importantes contribuciones tanto la historia del Corán y la herencia que ha suscitado, como la problemática contemporánea en torno al Islam. Han sabido articular investigaciones de Historia de la Filosofía Medieval y Filosofía de la Religión, en la primera parte: Corán, conocimiento y razón, y la cuarta: Corán y visión del mundo. Los estudiosos de Filosofía política y Filosofía del Derecho, pueden encontrar algunas páginas bien interesantes en la segunda parte(Corán, política y legitimidad) y la tercera (Corán: derecho y comportamiento).
Este libro se suma a las importantes investigaciones que desde los departamentos de Filosofía de algunas universidades andaluzas se vienen realizando en los últimos años. Así, Jacinto Choza, desde su cátedra de Antropología Filosófica en la Universidad de Sevilla, está organizando desde hace hace más de una década los encuentros anuales del Seminario de las Tres Culturas". Choza ha editado ya diez volúmenes sobre aspectos antropológicos y filosóficos relacionados con las Tres Culturas.
También, hay que reseñar los esfuerzos de Alberto Ciria, del Instituto Filosófico "Reinhard Lauth", de la editorial Prohom, y del Grupo de Investigación sobre el Idealismo alemán de la Universidad de Málaga, que están editando las obras de Reinhard Lauth, quien con "Abraham y sus hijos. El problema del Islam", ha hecho uno de los intentos más importantes por comprender la problemática del Islam.
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El profundo interés filosófico del premio príncipe de Asturias 2008, Tzvetan Todorov
El pasado 18 de junio, el jurado del Premio Príncipe de Asturias, otorgaba por unanimidad a Tzvetan Todorov el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales. Entre otros componían este jurado los filosofos Adela Cortina y Angel Gabilondo. El mérito de Todorov, particularmente en lo que toca a las historias de las ideas, la teoría de las formas simbólicas, y los estudios sobre la diversidad cultural, es indudable. En 1991 su libro "Memoria del mal, tentación del bien" mereció el premio Rousseau. Sobre esta obra versa el vídeo que figura en esta entrada del blog, y que reproduce una entrevista concedida por Todorov a la radiotelevisión de los países bajos.
En el terreno de la antropología, Todorov ha escrito memorables páginas sobre la cuestión del otro, muy en la línea de los estudios levinasianos sobre la alteridad. Cuando leyó a Bernal Díaz encontró al extranjero por completo, ni siquiera sospechado. Este encuentro con la novedad del otro explorado en "La conquista de América", o en la edición de los "Relatos aztecas de la conquista" le permitió explorar "La vida en común", donde se enfrenta con Rousseau y Hegel.
Puede leer la reseña de Enrique Ocaña para El Cultural o la de Lluis Foix a "Memoria del mal, tentación del bien". En el campo de la crítica cultural y la filosofía política puede leer la crítica de Bernabe Sarabia a "El nuevo desorden mundial" también para El Cultural. Las contribuciones de Todorov a la historia de la cultura se centran en el surgimiento de la individualidad moderna. Puede leer la reseña de Elena Vozmediano para El Cultural a "Elogio del individuo. Ensayo sobre la pintura flamenca del Renacimiento".
Acerca de algunos títulos recientes publicados por ABADA editores

Abada editores ha presentado algunas novedades editoriales, durante este curso, referentes a historia de la filosofía, estética e historia cultural. En un "post" anterior (tres de julio) informábamos de la publicación de "Muestras de Platón" de Felipe Rodríguez Marzoa. Quisieramos dar una breve noticia de la aparición de otros títulos en éste sello editorial.
En primer lugar del excelente libro de Walter Burkert "Religión griega. Arcaica y clásica". Aunque es presentado como un libro de historia, no obstante cada vez se hacen sentir con más fuerza en ámbitos filosóficos, la relevancia de la historia cultural. Frente a la filosofía de la historia hegeliana, con su exigencia de desarrollo de un logos lineal, la historia cultural pone de relieve los múltiples hilos que traman la urdimbre de la historia. El interés filosófico por la obra de Burkert, y su relevancia para la filosofía de la historia, de la religión y de la cultura, se pusieron de manifiesto al ser invitado por la Universidad de St Andrew (Escocia) a pronunciar las Gifford-Lectures del curso 1988-1989. En castellano, la editorial Trotta también publicó su obra "Cultos mistéricos antiguos", lugar obligado de consulta de cualquier estudioso de los antiguos misterios dionisíacos o eleusinos. Puede leer una reseña sobre "Religión antigua. Arcaica y clásica" en la página de Harvard University Press.
En "Hegel. Notas de trabajo" encontramos la famosa conferencia sobre la filosofía de la historia de Hegel que Ortega pronunció en diciembre de 1931. Junto a ella, también encontramos notas de Ortega. Tanto de sus lecturas de Hegel, como de sus observaciones y pensamientos al hilo de tales lecturas. Domingo Hernández Sánchez, profesor de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad de Salamanca, ha realizado este excelente trabajo. Hernández Sánchez es un excelente conocedor tanto de Ortega como de la estética hegelianas (editó también para Adaba las lecciones de estética del semestre de verano de 1826), y sobre el tema del libro que ha editado, ha aportado una muy buena investigación. "Estética de la limitación. La recepción de Hegel por Ortega y Gasset", publicado en la Universidad de Salamanca en el año 2000.
Felix de Azúa con "La pasión domesticada" bucea en los orígenes de la representación pictórica moderna y su repercusión en la imagen del hombre. Ramón Bassas escribió una entrada en su blog de "El País" fruto de su lectura de este libro.
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GROYS, B.; HIEDEN, A. von der; WEIBEL, P,; Zurück aus Zukunft. Osteruropäische Kulturen in Zeitalter des Postkommunismus, Suhrkamp, Frankfurt, 2005, 893 pp.
Vuelta al futuro describe la situación de las culturas europeas en los países orientales después de la caída del comunismo. Paradójicamente la vuelta al capitalismo no ha supuesto una pérdida de influencia del peso intelectual ejercido por la ideología comunista hasta épocas muy recientes, aunque es indudable que Occidente ejerce un influjo muy importante, tanto en un sentido como en otro. Precisamente el objetivo de esta publicación colectiva es valorar el impacto cultural ejercido por el tránsito operado del comunismo al capitalismo, dando un especial relieve al arte y a la literatura. Se recogen 35 comunicaciones de 28 autores, agrupadas en cinco secciones: diagnóstico político, vida cotidiana, manifestaciones artísticas, nuevas corrientes estéticas y testimonios literarios. La mayoría de los participantes se mueven en la dialéctica capitalismo/post-comunismo, liberalismo/neo-estatismo, oriente/occidente, consumismo/propaganda, tradicionalismo/radicalismo, pero pocos lo hacen en la línea modernismo/postmodernismo, religisiodad/agnosticismo, tradición/revolución, como también hubiera sido de esperar.
DEL BARCO COLLAZOS, José Luis; La civilización fragmentaria, Rialp, Madrid, 1995, 171 pp.
Este libro es un breve ensayo teórico sobre nuestra situación cultural.
Y lo primero que destaca en él es su fácil literatura, que “huye de los tecnicismos y academicismos” filosóficos en busca de un lenguaje directo y accesible a un público amplio; cualidad por la que incluso puede llegar a resultar un poco barroco. Y en segundo lugar hay que destacar la simple y elegante línea argumentativa, así como las claras enunciaciones y descripciones de las ideas que el autor ofrece. No sólo por su lenguaje sino también por su estructura y elaboración esta obra es un modelo de claridad expositiva.
El libro está dividido en dos partes, la una dedicada al diagnóstico de nuestra actual situación cultural, y la otra a sugerir la terapia conveniente, o una posible vía de prosecución. Ambas tareas son acometidas por el autor examinando en los distintos capítulos muy diversas facetas de nuestra cultura, en las cuales va mostrando la veracidad de su diagnóstico y el sentido de su “proyecto de solución”.
En definitiva, la radiografía de nuestra era científico-técnica que el autor nos presenta es ésta: nos encontramos en una civilización fragmentada. La escisión es señalada por el autor en diversos campos: las artes -principalmente la literatura, pintura, música y arquitectura-, los medios de comunicación social, los movimientos políticos y económicos, la ciencia y la filosofía, etc.; en todos ellos, el mismo diagnóstico: falta unidad. La ciencia “es incapaz de promover el diálogo interdisciplinar” -un científico “necesitaría leer anualmente 6000 trabajos” para estar al día en su especialidad-, y consecuentemente la filosofía o la pura teoría se deprimen, pues se consideran acabados los grandes relatos -el autor muestra abiertamente su particular oposición al pensamiento de Rorty-. En el orden practico, “la ética anuncia el crepúsculo del deber”, cuyo ocaso da lugar a fenómenos como “la locura nacionalista” o el racismo político, cuando no a la conculcación clamorosa de los derechos humanos; y además, trabajadores y empresarios divididos; ricos y pobres enfrentados, políticos y ciudadanos separados. A todo esto, el imperio de los mass media y su “marea informativa” consigue que “desaparezca la realidad” y se imponga la imagen; y en la cultura de la imagen acontece la revolución pedagógica: ”el nuevo maestro será la pantalla, del ordenador o del televisor”. Por su parte, el arte, “encargado de aliviar la menesterosidad de la existencia”, “se entrega a forjar sensaciones” dispersas, disolviendo “las formas artísticas tradicionales” en lo que no es más que una “invasión esteticista”. En suma: una vida humana hecha añicos que sitúa al hombre en una inseguridad epistemológica y ontológica de la que parece no poder salir. “La vivencia de la emancipación producida por el ocultamiento de la realidad, la verdad y el bien ha provocado la aparición de una nueva conciencia... incapacitada para decir nada del mundo” (p. 121).
Frente a esta descripción de nuestra situación más bien alarmante -aunque el autor entiende haber evitado “las exageraciones melodramáticas”-, la segunda parte del libro nos propone un proyecto para “rehabilitar la armonía” vital del hombre. La unidad de la cultura humana depende, según el autor, de tres que llama “ámbitos de incondicionalidad”, y que vienen a corresponderse con los trascendentales de la metafísica: el ser, la verdad y la bondad. Asegurar la posición del hombre en la realidad, así como el valor incondicional de la verdad por encima de subjetivismos, y su insustituible utilidad en la vida humana; encontrar el sentido del bien por encima de particulares conveniencias, e inducir al hombre a ambicionarlo; descubrir el sentido del deber, de los límites reales de nuestra conducta, y encontrar así orientación para nuestro actuar; todo ello son dimensiones concretas de esos ámbitos de incondicionalidad que permitirán dotar de un sentido unitario a nuestra cultura. Finalmente, será un imperativo ético el encargado de “articular los elementos dispersos de nuestra resquebrajada cultura” para impedir que “se instaure el extenuado reino de la perplejidad” que degrada la vida y cultura humanas.
Ahora bien, sin objetar la idea central del autor, que en cualquier caso resulta un serio toque de atención, cabe preguntar si no hay más. Nuestra situación histórica es obviamente compleja; pero diagnosticarla como fragmentaria resulta discutible; y además las valoraciones negativas -que abundan aunque el autor no lo reconozca- chocan con la necesidad de registrar el evidente progreso histórico, tanto material como moral, de nuestro siglo. Por otro lado, la unidad de la vida humana es posible que exija un libre impulso interior tanto como un paradigma externo que la ordene, por muy noble o incondicional que éste sea. Y finalmente la estructura problema-solución tal vez no resulte enteramente acorde con el auténtico despliegue de las acciones humanas; tal vez lo humano sea desplazar un problema con otro antes que solucionarlo, o incluso crear un problema donde no lo hay. Quizá resulte que las soluciones definitivas matan el juego, y que responde más a lo que es la vida humana el suscitar problemas y generar otros nuevos al intentar resolverlos, y por ello el no escapar nunca de una situación en todo caso crítica y problemática. Con todo, estas observaciones u otras hacederas, no se oponen a cuanto dice el autor, sino que más bien son el propio y personal efecto del libro en alguien que lo ha leído y meditado; lectura y meditación que desde estas líneas recomiendo a toda persona con inquietudes intelectuales sobre el hombre y su actual circunstancia histórica.
BETZ, H. D.; BROWNING, D. S.; JANOWSKI, B; JÜNGEL, E. (Hrsg.); Religion in Geschichte und Gegenwart. Handwöterbuch für Theologie und Religionswissenschaftg,Band 8: T-Z, Mohr Siebeck, Tübingen, 2005, 1966 columnas.
La religión en la historia y en la actualidad es un diccionario multidisciplinar de teología y de historia de las religiones realizado por un amplio espectro de especialistas de muy diversas nacionalidades, que no sólo pretende abarcar la totalidad de las confesiones religiosas, sino que además adopta los enfoques científicos más variados. Se trata de una verdadera enciclopedia que abarca desde la historia eclesiástica más exigente, hasta los datos eruditos de la antropología y la historia cultural. El principio que la unifica es el tratamiento especializado dado a los temas, según el enfoque doctrinal adoptado, evangelista, católico, etc., y según la especialidad que se trate, antropología, historia cultural, antiguo testamento, nuevo testamento, historia eclesiástica, ética, teología fundamental, dogmática, etc. Por poner un ejemplo, abarca temas tan diversos como los concilios Vaticano I y II, Viena la ciudad, el obispado, concilio o el círculo neopositivista, pueblo de Dios, la constitución, etc. Respecto a los autores, desde Tylor (el antropólogo cultural) a Vianney (cura de Ars) o Vico. Es especialmente útil para la puesta al día bibliográfica de los distintos temas abordados, que suele recoger al final de cada apartado. El análisis de los temas es muy aséptico, pero sin obviar ningún dato que pueda ser polémico. Evidentemente en este tipo de cuestiones no siempre la brevedad es fácilmente compatible con la ecuanimidad, y no siempre resulta fácil conciliar ramas del saber tan dispersas, pero se busca deliberadamente este contraste de enfoques. Cómo diccionario es preferentemente útil en la búsqueda de información especializada sobre un tema concreto.

